Luego beberé lo que necesito, comeré lo que preciso. Saldré a caminar y recorreré cada rincón de su cuerpo. Empezaré en su abdomen y terminaré en su rodilla, en el camino me he de encontrar perdido en un mundo libidinoso lleno de dulces fluídos impregnados en olor.
El olor que despierta los instintos más bajos de un ser humano.
Come to bed don't make me sleep alone.
Siempre encuentro restos de mí repartidos en las cenizas y aunque las brasas siguen ardiendo no existe viento que las reviva. Supongo que se quedarán ahí para siempre, esperando ser despertadas.
Tu lleva la crema yo llevo el cafe, juntos hervimos la leche mmm... hueles? es el aroma a café, el aroma de tu piel, que baña mis sentimientos. Es el humo de ese cigarro, que consume mi deseo. De apagar las luces. De cerrar las puertas. Decirle al mesero que nos deje en paz. Mmm... hueles?. Ese es mi deseo, que brota por mis poros. que sale por mis ojos. y que alumbra la tentación, de sentir el sabor dulce de ese café vertido en tu piel.
Y si no escribo nada y si me quedo callado y si dejo de exteriorizarlo todo. Mejor me guardo mis sentimientos en la bodega fria del olvido quiza maduren y se vuelvan exquisitos cual vino más antiguo. Sólo rezaré que para el tiempo de volver abrirlos, aún estés ahí esperando para deleitarte con mi gran vino, un plato de pastas y un delicioso café.
El olor que despierta los instintos más bajos de un ser humano.
Come to bed don't make me sleep alone.
Siempre encuentro restos de mí repartidos en las cenizas y aunque las brasas siguen ardiendo no existe viento que las reviva. Supongo que se quedarán ahí para siempre, esperando ser despertadas.
Tu lleva la crema yo llevo el cafe, juntos hervimos la leche mmm... hueles? es el aroma a café, el aroma de tu piel, que baña mis sentimientos. Es el humo de ese cigarro, que consume mi deseo. De apagar las luces. De cerrar las puertas. Decirle al mesero que nos deje en paz. Mmm... hueles?. Ese es mi deseo, que brota por mis poros. que sale por mis ojos. y que alumbra la tentación, de sentir el sabor dulce de ese café vertido en tu piel.
Y si no escribo nada y si me quedo callado y si dejo de exteriorizarlo todo. Mejor me guardo mis sentimientos en la bodega fria del olvido quiza maduren y se vuelvan exquisitos cual vino más antiguo. Sólo rezaré que para el tiempo de volver abrirlos, aún estés ahí esperando para deleitarte con mi gran vino, un plato de pastas y un delicioso café.
1 comentario:
Uffff¡¡¡¡¡¡
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